Represión deja 6 víctimas mortales y más de 40 heridos
12-5-2011
Sana | Fuerzas de seguridad y francotiradores yemeníes abrieron fuego sobre miles de personas que marchaban hacia la sede del gabinete ayer, matando por lo menos a seis e hiriendo a unos 40, dijeron varios funcionarios médicos y algunos manifestantes.
Los ciudadanos que reclaman la renuncia del presidente Alí Abdalá Salé marchaban desde una plaza céntrica en Saná a la sede del gabinete, cuando comenzó el fuego de francotiradores, policías de civil y soldados con cañones antiaéreos montados sobre camionetas.
«Los francotiradores disparaban a la gente», dijo Talal al-Hamadi, que participaba de la marcha. «La gente corría, tropezaba y caía. Hubo una estampida».
Al-Hamadi dijo que los manifestantes se refugiaron en edificios residenciales y casas en calles laterales, mientras las fuerzas de seguridad los perseguían.
Un funcionario médico en una clínica dijo que dos manifestantes fueron heridos en la cabeza por balas y que se encontraban en estado crítico. Habló bajo condición de anonimato porque no está autorizado a hablar con la prensa.
Tras el tiroteo en Saná, los manifestantes se refugiaron en varios edificios residenciales y casas particulares en calles laterales, perseguidos por las fuerzas de seguridad, contó Al-Hamadi.
Posteriormente, tanques y vehículos blindados fueron emplazados en la principal vía de acceso a la plaza en la que estaban acampados miles de manifestantes desde hace varios días, protegidos por una milicia partidaria de la oposición.
Uno de los manifestantes, que pidió no ser identificado por temor a las represalias, dijo que quienes protestaron utilizaron motocicletas para transportar a los heridos a lugares en los que pudieran ser atendidos.
Se han cumplido casi tres meses de protestas en Yemen para exigir la destitución de Salé, quien ha estado en el cargo desde hace más de tres décadas.
El mandatario ha intensificado la represión de las protestas y rechazó recientemente una oferta de mediación regional. AP
Yemen: a los tiros en una marcha
12/May/2011
El País